Ejercicio físico y enfermedad pulmonar obstructiva crónica: EPOC

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Es común apreciar como personas que padecen alguna enfermedad respiratoria muestran rechazo a la realización de actividad física. Las enfermedades respiratorias producen una disminución de la reserva funcional de los pulmones y pueden en ocasiones afectar al corazón, circulación pulmonar e incluso a los músculos esqueléticos. Sin embargo, esto no es motivo para no realizar ningún tipo de actividad física o ejercicio.

Ejercicio-fisico-enfermedad-pulmonar-obstructiva-cronica_EPOC (2)La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, más conocida como EPOC, aparece como una de las enfermedades más comunes de los pulmones. Se caracteriza por causar dificultades para respirar, que provoca una reducción en la capacidad de esfuerzo. A pesar de ello, la bibliografía actual muestra como el entrenamiento físico aparece como uno de los mejor medios disponibles para mejorar la función muscular en la EPOC.

Algunos de las factores que contribuyen a la intolerancia al ejercicio en la EPOC son: limitación ventilatoria, alteraciones del intercambio gaseoso, disfunción de los músculos esquelético, cardiaca y de los músculos respiratorios.

Es por todo esto, por lo que a la hora de realizar ejercicios o seguir un programa, es importante tener en cuenta una serie de pautas como son:

  • Todas las personas deben de realizar una evaluación clínica y funcional en reposo y una evaluación ergométrica previa a la realización de un programa de ejercicio. A continuación llevar a cabo una adecuada planificación y distribución de las cargas de trabajo supervisado por un profesional de la actividad física y de la salud y un médico.
  • La EPOC debe estar controlada desde el punto de vista clínico antes de iniciar el tratamiento.
  • Controlar adecuadamente el tratamiento farmacológico. Hay que saber si los fármacos que se utilizan para controlar la enfermedad limitan o modifican las repuestas al ejercicio.
  • Conocer los signos de hipoxemia durante el ejercicio (aparición de fatiga, adormecimiento, apatía y pérdida de atención, tiempo de reacción retardado, falta de coordinación) y saber si hay que utilizar suplementos de oxígeno.
  • Aprender técnicas respiratorias para reducir la disnea.
  • No realizar ejercicio en condiciones ambientales desfavorables como puede ser un exceso de calor o de frío.

En cuanto a la cuantificación de las actividades a continuación se muestran los valores de referencia a tener en cuenta a la hora de trabajar la fuerza y la resistencia.

TRABAJO DE RESISTENCIA

  • Realizar actividades en las que se implican grandes grupos musculares aparecen como una actividad idónea en esta población, en este sentido encontramos actividades como caminar o montar en bicicleta.
  • En cuanto a la intensidad de las actividades se recomienda trabajar como mínimo a un 60% VO2máx para empezar a manifestar cambios en el organismo, siendo intensidades superiores, por encima de un 70% VO2máx el umbral de trabajo donde se alcanzan los máximos beneficios mediante la práctica de ejercicio físico.
  • La frecuencia y duración debe ser sesiones no inferiores 30 minutos y durante tres días a la semana, siempre supervisados por profesionales médico y del ejercicio físico. No existe un consenso sobre la duración idónea de un programa de ejercicio físico para este tipo de enfermedades, pero si se ha observado como programas de al menos 6 semanas muestran importantes beneficios.

Ejercicio-fisico-enfermedad-pulmonar-obstructiva-cronica_EPOC (1)En ocasiones se aprecia como algunos enfermos tienen dificultad para alcanzar los niveles de intensidad citados anteriormente, en estos casos  es recomendable el interval training. Se trata de un protocolo que cumple con este perfil es el SWETT (ejercicio de 45 minutos a dos niveles de intensidad. Se realiza 4 minutos de ejercicio aeróbico al nivel de potencia de base (establecido a partir del umbral ventilatorio), se añade un pico de 60 segundos al nivel de la máxima potencia de ejercicio).

TRABAJO DE FUERZA

El trabajo de fuerza combinado con resistencia aparece como una buena estrategia de mejora en los enfermos de EPOC. Se aconseja realizar de 4 a 6 series de 6 a 12 repeticiones a una intensidad del 50 al 85% 1RM.

Por tanto, podemos apreciar como la actividad física aparece como una estrategia clave para aquellas personas que presentan disnea o fatiga, dificultades en la realización de actividades de la vida diaria o presentan una capacidad física muy disminuida. Por ello, nuevamente se pone de manifiesto como la el ejercicio físico y la actividad física es clave en la vida de todos para alcanzar una mejor calidad de vida.

¡Todos podemos ser activos, solo hay que buscar lo más recomendable para cada uno!

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María Plaza Carmona

Dra. María Plaza Carmona

maria.plazacarmona@gmail.com