Unidad especializada en rendimiento y fútbol

UNIDAD ESPECIALIZADA EN RENDIMIENTO DEPORTIVO, BIG DATA Y FÚTBOL

Responsable de la unidad: Javier Sánchez Sánchez

Grupo IGOID ha abierto una nueva en relación el rendimiento deportivo. En ella se ubican diferentes trabajos sobre el efecto de las superficies deportivas en el rendimiento, el uso del data driven para comprobar diferentes aspectos del rendimiento en relación a las instalaciones deportivas y sobre todo, investigación ligada al fútbol.

De nuevo, además de las investigaciones e informes puestos a disposición de todos, en la actualidad el grupo ha destacado por desarrollar un protocolo para la evaluación del rendimiento y la prevención de lesiones, tiene diseñado protocolos sobre la valoración del jugador, basándose en la utilización de las más sofisticadas tecnologías y métodos de medición.

Grupo IGOID ofrece a los clubes, la posibilidad de solicitar la realización de este protocolo, pudiéndose ser realizado durante una de las sesiones de entrenamiento de los equipos y en su lugar habitual.

Este novedoso protocolo permite valorar al jugador desde el punto de vista del rendimiento y de la prevención de lesiones, siendo el objetivo de esta actuación la de dotar a los clubes deportivos interesados de un asesoramiento integral sobre el perfil antropométrico, la condición física y el riesgo de lesión de sus jugadores.

En el protocolo, habitualmente, se realizan un total de 7 pruebas que permiten valorar integralmente al jugador. En primer lugar, se analiza el perfil antropométrico de los participantes a través de la impedancia bioeléctrica y un tallímetro, permitiendo obtener la masa libre de grasa y la masa de grasa de cada jugador.

Desde el punto de vista de la prevención de lesiones, y mediante un equipo de tensiomiografía, se puede hacer una valoración muscular (de forma no invasiva), ya que es posible medir el desplazamiento del vientre muscular en función del tiempo, lo que es bastante significativo, ya que se puede relacionar con el tono muscular. De modo general, un desplazamiento corto significaría que puede haber mucho tono muscular (es decir, un estado de contracción previa) y, por el contrario, un desplazamiento largo nos podría indicar que hay poco tono muscular. En este protocolo, se realiza un análisis integral de la capacidad de contracción muscular del bíceps femoral y del recto anterior de ambas piernas de cada deportista, antes y después de realizar un test de esprines repetidos (RSA).

Por otra parte, mediante la termografía infrarroja es posible medir y visualizar las temperaturas de una parte del cuerpo con precisión, detectándose y registrándose las áreas calientes y frías de la zona estudiada como resultado de la disipación del calor dependiente del flujo y volumen sanguíneo circulatorio subcutáneo y de la actividad metabólica muscular. En el ámbito del deporte, el análisis de la temperatura es utilizado en la prevención de lesiones ya que un aumento en la temperatura puede ir asociado a la regeneración del tejido muscular. En este protocolo, es examinada la respuesta muscular ante el ejercicio de los principales grupos musculares que conforman las extremidades inferiores de los jugadores (cuádriceps, isquiotibiales y gemelos) a través de una cámara termográfica, antes y después de realizar el test RSA.

También es evaluada la capacidad de controlar el desequilibrio que tiene un jugador mediante un test estandarizado a través de una plataforma de fuerzas portátil. Esta prueba tiene una duración de 20 segundos y el principal valor a tener en cuenta es la distancia recorrida por el centro de presiones (COP), pues se ha demostrado que cuanto menor es este valor, el jugador posee mayor capacidad para controlar el desequilibrio. De esta forma, una mejor respuesta neuromuscular ante este estímulo producirá una mejor respuesta ante los cambios bruscos de dirección o aceleración, los saltos y los apoyos, reduciéndose el riesgo de padecer una lesión de las extremidades inferiores.

Por último, se estudia también la capacidad de respuesta física y fisiológica de los jugadores ante diferentes tareas que han demostrado tener influencia directa sobre el rendimiento en Fútbol Sala, a través del equipamiento más avanzado en la monitorización de la frecuencia cardiaca (firstbeat) y en el análisis del rendimiento (células fotoeléctricas y optojump).

Las pruebas que se realizan en este protocolo son: un test de velocidad (30 m desde parado), un test de agilidad (Test T), el ya indicado test de esprines repetidos o RSA (7 x 30 metros, con 20 segundos de recuperación entre cada uno de ellos) y un test de salto (Counter Movement Jump [CMJ]).